Esta mañana cuando desperté todo se sentía diferente… Tenía la sensación de que algo había sucedido la noche anterior, todo estaba tan silencioso… Como me había levantado media hora más temprano de lo usual decidí ponerme a leer el diario de mi abuela. Tuve la extraña idea de comenzar a leerlo desde el final, el último día en el que había escrito era el 14 de Enero de 1988; justo el día en el que mi mamá cumplía 18 años. Al ver la fecha me agarró intriga de porque no había seguido escribiendo después de eso y comencé a leer. Decía que a los 18 años se completa el cambio de simple mortal a hechicera. ¿O sea que ese día mi mamá recibió todos sus poderes? Decidí seguir leyendo para informarme más sobre los poderes que se adquirían, pero me llevé una enorme sorpresa; mi madre había logrado convertirse en bruja pero había decidido renunciar a sus poderes. Al parecer, le traían más problemas que soluciones. No veo por qué, esto parece ser simplemente fantástico. Continué con la lectura de páginas anteriores y descubrí que la transformación empieza a los 17 años, con la posibilidad de ver un aura alrededor de las personas con las que tenemos un vínculo muy fuerte que nunca podría romperse, solo modificarse. Decía que si se veían luces rojas era porque esa persona era miembro del vínculo familiar o que la relación con esa persona estaba en el mismo nivel que la relación que uno posee con un miembro de su familia. Luego decía que si lo que se veía era un aura de color verde, significaba que esa persona iba ser nuestra guía en la vida, también decía que era un aura muy difícil de ver y que para lograrlo deberíamos estar mirando con mucha atención. Más adelante se explicaban las auras doradas, que eran las de aquellas personas para las que nosotros éramos como una guía en la vida. Y por último, el aura del amor de tu vida… azul claro, de todas formas en el libro decía que este tipo de auras era confuso; ya que podíamos confundirla con celeste, que simplemente significaba que con esa persona tendríamos una gran afinidad y que seríamos excelentes amigos. ¿Sería Chad el amor de mi vida? ¿Por qué mi mamá había renunciado a sus poderes? ¿Qué otro poder conseguiría con el pasar del tiempo? ¿Cómo puede ser que nunca supiera que todo esto era real? ¿Por qué mamá lo había mantenido todo en secreto? Demasiadas preguntas rondaban por mi cabeza y no tenía respuesta para ninguna de ellas. Miré la hora, ya eran las siete; tenía que apurarme o llegaría tarde. Me puse mi uniforme con rapidez y me fui sin desayunar. Pasé por la casa de Chad y lo encontré justo cuando estaba saliendo. Nos dirigimos a todo lo que da hacia el colegio mientras que le contaba todo lo que había descubierto en el camino, o casi todo, porque no estaba segura de que mencionar lo del amor de mi vida fuera muy conveniente si aún no estaba segura de que él lo fuera.
Como de costumbre las horas que pasamos en el colegio fueron aburridas. Lamentablemente hoy no pudimos ver a Madeleine como nos hubiera gustado porque hoy tenía que trabajar en otro colegio; así que hoy, estábamos solos en esto. Como era de esperarse al no estar ella presente no pasó nada sobrenatural dentro del instituto. Así que simplemente volví a casa y me encerré en mi habitación a pensar. Estaba muy confundida. Con el transcurso del día había llegado a la conclusión de que si me convertiría en una hechicera tendría que encargarme de todos estos conflictos mucho más seguido como lo hacía mi abuela. Así que tenía dos opciones, y solo un año para decidirlo. ¿Iba querer vivir como mi abuela ayudando a fantasmas confundidos a cruzar al otro lado? ¿O iba a preferir la vida que mi mamá había elegido, la de ser… una simple mortal?
