sábado, 7 de agosto de 2010

Capitulo 1 Algo Malo Estaba Sucediendo



Mañana es el primer día de clases… El comienzo del final, el último año… Después podré estudiar algo que realmente me guste, algo con lo que me sienta feliz… Literatura. Algunas veces me pregunto si existe alguna otra clase de vida además de ésta. Si todo lo que alguna vez alguien imaginó podría ser real. Si todas las locuras que pasan por mi cabeza existirán en algún tiempo o lugar…
– ¡Lizzie, A comer! –Odio cuando la cena interrumpe todos mis pensamientos… Baje a comer y papá nos estaba esperando con un plato lleno de milanesas y una fuente con puré. Esto es lo único por lo que vale la pena dejar de pensar, me dije a mi misma y me apure a sentarme en la mesa.
Cuando miré el reloj eran las ocho, Todavía es temprano, pensé y fui a la computadora a buscar libros, leo demasiado y se me acaban muy rápido así que decidí comprar algunos para pasar el rato… Después de encontrar los que más me gustaban miré el reloj, eran las nueve y media, decidí dormirme para despertarme mejor al día siguiente. Después de ponerme el pijama y meterme en la cama, me agarro la típica ansiedad del primer día… Nunca puedo dormir un día antes de algo importante, me hundo en mis pensamientos y no lo logro. Como siempre me quedo pensando y después tengo sueños raros. Todas las preguntas aturden mi cabeza me hacen pensar… Ese siempre es mi problema, pensar.
Al día siguiente me desperté a las seis y media y me puse mi uniforme, el mismo que use cada año de mi secundaria, y ahora, por fin había llegado el último año… Traté de que mi cabello luciera lo más perfecto posible, después de todo, aún no tengo novio y ésta es la oportunidad perfecta para conseguir uno. Bajé a desayunar y mamá había preparado jugo de naranja con tostadas, comí aunque no tenía mucha hambre y cuando terminé fui a la casa de al lado a buscar a mi mejor amigo, mi hermanito del alma, Chad. Todos los días íbamos juntos al colegio y nos sentábamos en el mismo banco. Todos dicen que somos el mejor equipo y algunos creen que algún día estaremos juntos, lo cual no le agrada mucho a Macy, la novia de Chad. Él salió muy raro de su casa y fuimos juntos caminando al Instituto
– ¿Estás listo para un nuevo año?
– Sí, no aguanto un día más… Quiero terminar para poder dedicarme de lleno a la fotografía
– Entonces estamos en la misma… Chad, cuando sea una escritora reconocida… ¿Sacarías las fotos para las portadas de mis novelas? –Él me abrazó y me contesto con una expresión que demostraba felicidad pero a su vez se veía que había tristeza en su interior
– Obvio que sí, todo por mi hermanita
– A vos te pasa algo –Le dije en con un leve tono de preocupación, el hizo una mueca y me lo contó…
– La semana pasada me peleé con Macy, y parece que las cosas no van a mejorar entre nosotros…
–Ah… –Fue todo lo que pude decir, se notaba tanta tristeza en esos ojos verdes, tan verdes como las hojas de un árbol en plena primavera… Detuve mis pensamientos por un segundo ¿Estaba viendo a Chad de ese modo? ¿Sería posible enamorarme de él después de tantos años de estar juntos?– Perdón por hacerte pensar en eso…
– Está bien, no lo sabías…
Después de eso fuimos caminando en silencio todo el camino, no sé porque pero ninguno de los dos tenía el deseo de hablar en ese momento.
Cuando llegamos a la tortura anual, saludamos a todos y procedimos a ubicarnos en el asiento central del aula del último año. Minutos más tarde tuvimos clase de Historia con un profesor nuevo… ¡Aburrido…! En la segunda hora tuvimos clase de Literatura con la misma profesora que en el año anterior, la señorita Madeleine Grissom; quien siempre tiene una expresión alegre en su rostro, al parecer, hoy era la excepción. La clase fue muy diferente a las del año pasado, fue triste, y debo admitirlo, para ser Literatura, fue bastante aburrida. Eso debía tener una razón, Madeleine nunca era así con nosotros,
– Chad, ¿Sabés qué le pasa a la profesora? –Murmuré
– No, no tengo ni la más mínima idea… Debe haberse olvidado algo en su casa y está preocupada, eso debe ser todo –Pero se veía triste, no preocupada. Traté de no darle mucha importancia y me concentré en mi libro. Mientras estábamos todos tranquilos haciendo los deberes la puerta del aula se abrió lentamente y luego se cerró con la misma lentitud, Chad y yo nos asustamos un poco pero pensamos que debía ser el viento; pero cuando la estufa a gas comenzó a prenderse y apagarse sola un escalofrío recorrió todo nuestro cuerpo. Algunos decían que quizás había problemas con la compañía de gas, pero de todas maneras no era muy convincente. 
Cuando sonó el timbre todos salieron disparados hacia la puerta, excepto Chad y yo. Lentamente nos acercamos hacia la profesora que seguía con la tristeza impregnada a su rostro y comencé a hablarle
– Madeleine, ¿Se siente bien?
– Lizzie, ¿Te soy sincera?... No, estoy devastada
– ¿Por qué? ¿Qué le sucedió?
– El sábado pasado había tenido una pela con mi prometido, Brian, y cuando llamé a su casa el domingo para disculparme por lo que había dicho, me atendió su hermana y me dijo que él no estaba, que había tenido un accidente y que estaba en coma. El lunes por la mañana fui a visitarlo al hospital y se encontraba muy mal, los médicos dijeron que no tenía muchas posibilidades, y así fue, el martes por la mañana falleció –Miré a Chad y tenía la misma expresión desconcertada que yo, Madeleine era muy joven y nunca se había imaginado pasar por tanto dolor como lo es perder a quién consideras el amor de tu vida
– Lo siento muchísimo –Contesté aún sabiendo que eso no iba a mejorar nada y junto con Chad la abrazamos
– Lo sé... Será mejor que se vallan a sus casas, o sus padres comenzarán a preocuparse y no quiero causarle dolor a nadie
Nos despedimos de la entristecida mujer y nos fuimos para mi casa; era una tradición que teníamos, todos los primeros días de clases Chad venía a mi casa y hablábamos de nuestros deseos para el año escolar. Después de almorzar las sobras de la cena de ayer, subimos a mi habitación y empezamos a hablar sobre la muerte de Brian. Ninguno de los dos podía entender lo sucedido y nos sentíamos realmente mal por el dolor por el que estaba pasando la señorita Grissom
– En serio, todavía no puedo creerlo Lizzie
– Lo sé, yo tampoco…
– Pobre Madeleine –Al pronunciar su nombre todos los libros del estante superior de mi biblioteca cayeron y uno de ellos se abrió justo en una página donde aparecía una frase un tanto morbosa que yo no recordaba haber leído. Tras lo sucedido en la mañana con la puerta y las estufas, supe que no habían sido coincidencias. Supe, que algo malo estaba sucediendo.

1 comentario:

  1. Hola cariño que pedazo de capitulo.. a mi este tema me encanta y se me han puesto los pelos de punta... osea que Brian esta ¿enfadado?
    Voy a seguir leyendo!! :D

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