viernes, 13 de agosto de 2010

Capitulo 5 - ¿Cómo No Se Me Ocurrió Antes?



Durante las últimas horas todo había sido muy raro… Saber que hay un fantasma persiguiéndonos, haber estado a punto de caer por la escalera, que Chad me confiese que me ama… Todo parecía sacado de una película, nada parecía completamente real. Por mucho que quisiera que todo fuera más fácil, la vida es así. Hay veces que tendremos que aceptar que ciertas cosas son como son. Muy bien sabía que no iba poder cambiar el hecho que Brian nos estaba acechando. Lo único que podíamos hacer era intentar solucionarlo… Pero la pregunta era ¿Cómo? Con mi amigo, es decir mi “algo”, o sea… Chad; estuvimos pensando en posibles soluciones. Pero no teníamos mucho tiempo. La noche se acercaba y luego él no podría quedarse conmigo. Una vez que mi computadora volviera a la vida, revisamos formas de comunicarnos con fantasmas y decidimos utilizar una ouija para comunicarnos con Brian. El problema era… ¿De dónde la íbamos a sacar? Era prácticamente imposible que hubiera una en mi casa, mis padres no creían en esas cosas… La única que reía en mi familia era mi abuela. Pero ella había muerto hacía 3 años y todas sus cosas habían terminado en cajas en el sótano… ¡Claro! ¿Cómo no se me ocurrió antes?
– Chad… ¡El sótano!
– ¿Qué tiene?
– Ahí están las cosas de mi abuela, y si no me equivoco ella tenía una ouija…
– Bueno entonces vamos a buscarla…
– Si, vamos–Fuimos hacia la escalera que daba al sótano y bajamos con cuidado, por suerte Brian no manifestó su presencia y pudimos revisar las cajas en paz. Fue fácil encontrar la tabla, mis padres habían etiquetado una caja como “Fantasmas”… Que originales, abrimos la caja y dentro había todo tipo de cosas sobre ellos. Incluso había un diario de mi abuela en el que había escrito montones de información. Aparentemente ella ayudaba a los fantasmas a cruzar al otro lado. Al fondo de la caja había un pequeño anotador con un registro de todos los espíritus a los que había ayudado y al lado de éste había fotos en las que se veía a mi abuela y detrás de ella un montón de sombras. No pude evitar asustarme al ver eso… No sabía si querría sacarme una foto después de ver las de mi abuela. Chad y yo decidimos apurarnos porque ya eran las ocho de la noche y él debería haberse ido hacía dos horas. Además por alguna razón mis padres no habían llegado y eso no pondría muy felices a los de Chad. Simplemente metimos todo en la caja y la cargamos por la estrecha escalera hasta llegar a la cocina. Sacamos cuidadosamente las pertenencias de mi abuela y por último sacamos la tabla. Todavía no sabíamos cómo usarla pero nuestra fiel amiga la internet nos ayudó con eso. Primero teníamos que poner nuestras manos sobre el indicador y hacer una pregunta. ¿Pero qué preguntábamos? Mejor dicho… ¿Por dónde empezábamos? Había demasiadas preguntas que hacerle, primero que nada debíamos asegurarnos de que era él quien se estaba tratando de comunicar con nosotros y luego debíamos preguntarle por qué. Si era él ¿Por qué simplemente no hablaba con Madeleine? Era demasiado para una noche. Así que teníamos que empezar en ese preciso momento
– Es ahora o nunca…–Le dije a Chad
– Si lo sé…–Ambos pusimos nuestras manos sobre el indicador y justo cuando estábamos por hacer la primera pregunta se escucho un auto estacionando en la vereda. Era mi mamá, no podía ver nada de lo que estábamos haciendo porque si no se enojaría muchísimo conmigo. Pero ¿Cómo hacíamos para esconder todo y que ella no se de cuenta? Ya no quedaba más tiempo, ella estaba a punto de entrar. Y misteriosamente no pudo abrir la puerta. Chad metió rápidamente todo dentro de la caja y la llevo a mi habitación en el piso de arriba lo más deprisa que pudo. Mientras el dejaba las cosas de mi abuela en un lugar seguro yo intentaba “ayudar” a mi madre a entrar. Ni bien Chad puso un pie en el piso de abajo la puerta se abrió y se sorprendió de ver que él no se había ido. Pero de todas maneras, le preguntó si quería quedarse para la cena. Él acepto cordialmente y en la primera oportunidad que tuvimos subimos, nos sentamos en el piso de mi cuarto y sacamos de vuelta las cosas de mi abuela. Era el primer paso hacia lo desconocido.

7 comentarios:

  1. Muy bueno, estoy deseando leer el segundo ^^

    ResponderEliminar
  2. Graciias Kris... Eeeh Nahuel supongo que gracias aunque es un tanto amenazante jajaja Looos quiero♥

    ResponderEliminar
  3. Ahora que me doy cuenta puse segundo queriendo decir siguiente jajaja xDD
    De nada hermanosa!!
    Un besazo

    ResponderEliminar
  4. de veras.. COMO LO LOGRAS.. NOS TRAMAS Y NOS DEJAS.. ME TIENES PEGADA A LA PANTALLA.. MALA!!.. ERES MAALAA!!. es broma.. eres una gran escritora.. espero el siguiente capitulo PRONTO!.. EJEJ.. ahhh ahi esta!.. lo voy a leer..

    ResponderEliminar